Mario 'el gordo' falleció -exitus- un 16 enero. El forense, al salir de la autopsia, reunió a la familia. "Murió al atragantarse con un trozo de pollo", aclaró sin dejar de mirar sus dedos amarillos por el tabaco. Días después, el obituario en el periódico local rezaba que Mario había muerto de un infarto al corazón.
Fue fácil convencer al forense. A Mario nunca le hubiera gustado una muerte tan ridícula. Al forense no le hubiera gustado que le partiesen las piernas. La familia sabía negociar.