Tras rascarse la cabeza enfoncó la vista sobre el Nürtinger Zeitung. El titular rezaba -susurraba o gritaba, al gusto-: "Trotz Schlichtung Streik im öffentlichen Dienst möglich". A él le pareció bastante claro y asintió, aunque hubiera preferido saber alemán y haberlo entendido.
Pasó la página y siguió leyendo: "IKB-Aufsichtsrat weist heftige Kritik zurück". Desconcertado por la falta de sentido de su lectura, se comió un pretzel. Pensó entonces en lo difícil que resulta entender algunas cosas. Dejó el periódico y se dedicó por completo a los bollos germanos de pan. Para eso no necesitaba hablar alemán.