Tras rascarse la cabeza enfoncó la vista sobre el Nürtinger Zeitung. El titular rezaba -susurraba o gritaba, al gusto-: "Trotz Schlichtung Streik im öffentlichen Dienst möglich". A él le pareció bastante claro y asintió, aunque hubiera preferido saber alemán y haberlo entendido.
Pasó la página y siguió leyendo: "IKB-Aufsichtsrat weist heftige Kritik zurück". Desconcertado por la falta de sentido de su lectura, se comió un pretzel. Pensó entonces en lo difícil que resulta entender algunas cosas. Dejó el periódico y se dedicó por completo a los bollos germanos de pan. Para eso no necesitaba hablar alemán.
6 comentarios:
No leer diarios alemanes porque no entiendes su idioma y seguir comiendo bollos no está tan mal.
Al fin y al cabo, millones de españoles no leen diarios en castellano por incomprensión, desinterés y pereza pero no paran de consumir bollos de cualquier tipo.
Creo que lo ha creado la publicidad. Espero progresar.
Saludos!!!
la lengua te permite interactuar con el mundo. te vincula y te enriquece. pero hay cosas para las que no se requiere al otro, como comer un bollo. pero ya lo dijo alguien: no solo de bollos vive el hombre sino de la palabra del otro. saludos.
vuelve al papel...
A b c d e I miss U
a e i o u i love you
hola.
un gusto encontrar tu blog.
Me ha gustado el del Invierno. Alguna vez intenté hacer minificciones, y valla que es dificil. Sobre todo porque debe ser como un relampago de frescura e ingenio.
Un saludo. To blog a mis recomendaciones de lectura.
y el del vodka también es genial...
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